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domingo, 13 de julio de 2025

El mar en calma

 



Navego en un océano en calma, cuya suave brisa marina desgasta mi rostro; no puedes alcanzarme, ni interrumpir la serenidad que fluye de mi interior que como un rayo de luz ilumina el horizonte.

Hoy, siento una entereza que fluye por mis venas, igual que una balsa de aceite que apacigua mis días de extraña soledad. Me gustaría ser como una gaviota que vuela sobre altamar, sin rumbo pero serena.

Un día puedo ser un rayo cósmico que cruza el firmamento, y en otro instante una estrella fugaz que cruza los cielos; o incluso una tormenta de relámpagos y truenos.

Pero en este momento presente; solo soy una sombra, una partícula en el tiempo, una leve sonrisa, que se apaga sin remedio, y qué a pesar de todo navega sosegada, en un barco a la deriva; llamado esperanza.

sábado, 12 de julio de 2025

El ascenso infinito







El hombre avanza a paso lento a causa de su avanzada edad. Su aliento se escapa en cortas exhalaciones, mientras sube las escaleras oscuras y polvorientas del sótano de la bodega. La luz tenue, de la bombilla, proyecta sombras en las paredes. El aire permanece rancio, cargado con el olor a vino fermentado y madera añeja.

Con cada escalón que deja atrás, el sudor empapa su frente. Se aferra al pasamanos de hierro, tan frío como el hielo de su corazón que parece haberse filtrado en su mente. ¡Pero algo no estaba bien! A pesar de que ha comenzado a subir hace un rato, la puerta al final de las escaleras sigue inalcanzable, sin lograr avanzar.

Sube más rápido, se desespera; sin embargo, los escalones siguen ahí, multiplicándose ante sus ojos. Intenta detenerse, respirar, pero el pasamanos ya no está a su lado. Los peldaños bajo sus pies tiemblan como si el suelo quisiera ceder.

Alza la vista de nuevo. La puerta, difusa y lejana, sigue allí. Pero no importa cuánto corra, cuántas veces levante el pie, nunca llega. Las escaleras se estiran infinitamente, y él, atrapado, sigue subiendo.

domingo, 13 de enero de 2013

Como una mota de polvo


Somos mentes atrapadas en nuestro propio pensamiento. Una tendencia, una reflexión, un instante de inspiración y de nuevo la pluma y toda la imaginación se muestra en un papel, que algunas veces es imperecedero.
Como una mota de polvo, toda sensación queda evaporada; fusionándose con el viento, la llovizna, la frialdad del gélido hielo; pero resurgiendo con el calor del estío y el fuego de nuestros versos.



Caminamos y caminamos por versos inusitados, siempre pendientes de las estrellas, de la luz, de la paz serena y de luna cuando se ausenta.

La brújula

  Micros conjuntos. Reto. Micro máximo 50 palabras. La brújula del héroe nunca apunta al norte. Señala tabernas, siestas cercanas y atajos s...