siento tanto,
que miro la página en blanco.
La esfinge pasada,
que quiebra mi alma,
es como un veneno
que intoxica mi tiempo.
Rasgo la piedra
que entorpece mi paso,
y soplo la balanza
que estorba y calma.
Lo soy todo o no soy nada,
una nube en el cielo,
una estrella del alma.

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